Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching
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Capítulo XI - A. Colodrón

jueves, 6 de enero de 2011

Treinta radios convergen en un solo centro;

del agujero del centro depende el uso del carro.

Hacemos una vasija de un trozo de arcilla;

es el espacio vacío de su interior el que le da su utilidad.

Construimos puertas y ventanas para una habitación;

pero son estos espacios vacíos los que la hacen habitable.

Así, mientras que lo tangible tiene ventajas,

es lo intangible de donde proviene lo útil.

Capítulo XI- C. Elorduy (s/texto de Wang Bi)

miércoles, 5 de enero de 2011

El vacío es más útil que lo sólido

Treinta radios hacen el cubo de una rueda.
Pero lo útil para el carro es su nada (el vacío de su hueco).
Con arcilla se fabrican las vasijas, pero en ellas lo útiles es la nada [de su oquedad];
Se agujerean puertas y ventanas en la casa, y la nada de ellas es lo más útil.
Así pues, en el ser está el interés.
Pero en el no ser está la utilidad.

Capítulo XI - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

martes, 4 de enero de 2011

Treinta radios convergen en el cubo de una rueda,
y es de su vacío (wu you) del que depende la utilidad del carro.
Modelando el barro se hacen las vasijas,
y es de su vacío del que depende la utilidad de las vasijas de barro.
Se horadan puertas y ventanas,
y es de su vacío del que depende la utilidad de la casa.
El ser (you) procura ganancia,el no-ser (wu) procura utilidad.

Capítulo XI - Lin Yu Tang

martes, 5 de febrero de 2008

Treinta rayos se unen en la nave;
de lo que no son (de la pérdida de su individualidad),
surge la utilidad de la rueda.
Moldea arcilla en forma de vasija;
de lo que no es (del vacío en su interior),
surge la utilidad de la vasija.
Corta puertas y ventanas en la casa (vacía los muros);
de lo que no son (del espacio vacío)
surge la utilidad de la casa.
De este modo, es de la existencia de las cosas que nos beneficiamos.
Pero es por su vacío que nos vemos servidos.

Capítulo XI

miércoles, 22 de agosto de 2007

Treinta rayos convergen hacia el centro de una rueda,
pero es el radio del centro el que hace útil a la rueda.
Con arcilla se moldea un recipiente,
pero es precisamente el espacio que no contiene arcilla
el que utilizamos como recipiente.
Abrimos puertas y ventanas en una casa,
pero es por sus espacios vacíos que podemos utilizarla.
Así, de la existencia provienen las cosas,
y de la no existencia su utilidad.

Comentario (resumen)

Ya hemos hablado sobre el vacío en el capítulo IV. Aquí retomamos, tratando de ver desde otro ángulo. Lao Tse nos propone otra forma de ver, de apreciar la vida, nos pide que veamos el conjunto. Como en esos dibujos en los que fondo y figura se confunden, si nos quedamos sólo con una parte se pierde el sentido del todo.
De la creatividad y la acción surge la utilidad. El vacío es el espacio que otorga un nuevo sentido.

Capítulo XI

viernes, 17 de agosto de 2007

Ponemos veinte rayos juntos y a eso lo llamamos rueda;
pero es del espacio donde no hay nada
que depende la utilidad de la rueda.
Revolvemos arcilla para hacer un vaso;
pero es del espacio donde no hay nada
que depende la utilidad del vaso.
Perforamos puertas y ventanas para hacer una casa;
y es de estos espacios donde no hay nada
que depende la utilidad de la casa.
Por tanto, así como nos beneficiamos con lo que es,
hemos de reconocer la utilidad de lo que no es.

Capítulo XI

Treinta rayos convergen en el buje:
es este vacío lo que permite al carro cumplir su función.
Los cazos están hechos de barro hueco:
gracias a esta nada, cumplen su función.
Puertas y ventanas se horadan para rear una alcoba,
pero el valor de la alcoba estriba en su vacuidad.
Así, lo que es, sirve para ser poseído,
y lo que no es, para cumplir una función.

Capítulo XI

miércoles, 15 de agosto de 2007

Treinta radios convergen en el eje de una rueda,
y sin embargo es el espacio vacío lo que le da utilidad al carro.
Modelando la arcilla se hacen vasijas,
y sin embargo es su oquedad lo que las hace útiles.
Puertas y ventanas se abren en las paredes de una casa,
pero es la nada de su abertura lo que hace habitable la vivienda.
Lo que existe, sirve para ser poseído.
Lo que no existe sirve para cumplir una función.

Capítulo XI

martes, 14 de agosto de 2007

Unimos los radios en una rueda,
pero es el agujero central
lo que permite que el carro se mueva.

Torneamos la arcilla para hacer una vasija,
pero es el vacío interno
lo que contiene aquello que vertemos en ella.

Hincamos estacas para construir una cabaña,
pero es el espacio interior
lo que la hace habitable.

Trabajamos con el ser,
pero es el no-ser lo que usamos.

Capítulo XI

Treinta rayos convergen en el círculo de la rueda.
Y por el espacio que hay entre ellos
es donde reside la utilidad de la rueda.
La arcilla se trabaja en forma de vasos
y en el vacío reside la utilidad de ellos.
Se abren puertas y ventanas en las paredes de una casa,
y por los espacios vacíos es que podemos utilizarla.
Así, de la no-existencia viene la utilidad,
y de la existencia la posesión.

Capítulo XI

viernes, 10 de agosto de 2007

Los usos del no

Treinta radios
se juntan en el cubo,
eso que la rueda no es,
es lo útil.

Ahuecada,
la arcilla es olla.
Eso que no es la olla,
es lo útil.

Traza puertas y ventanas
para hacer una habitación.
Lo que no es habitación,
ese es el espacio que queda para ti.

Así, el provecho de lo que es
se halla en el uso de lo que no es.

Nota: una de las cosas que me encanta de Lao Tse es lo divertido que es. Aquí explica una difícil y profunda verdad, una de esas verdades contraintuitivas que, una vez aceptadas por la mente, duplican repentinamente el tamaño del universo. Y la trata con esa su simplicidad inexpresiva, hablando de ollas.