Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching
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Capítulo XV - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

viernes, 15 de abril de 2011

En los tiempos antiguos,
los perfectos seguidores del Tao eran finos, sutiles, oscuros y universales,
imposible conocer lo profundo de su corazón.
No pudiendo conocerlos,
sólo podemos describirlos diciendo:
Indecisos,
como quien en invierno atraviesa un río.
Precavidos,
como quien teme a sus vecinos.
Discretos,
como un huésped.
Inestables,
como el hielo que empieza a fundir.
Estúpidos,
como un leño.
Confusos,
como el agua turbia.
Amplios,
como un valle.
El agua turbia reposa, y se aclara poco a poco.
Lo que está en reposo, comienza a moverse y crece poco a poco.
El que conserva este Tao no desea la plenitud.
Por eso puede gastarse sin renovarse.

Capítulo XIV - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

jueves, 14 de abril de 2011

Se lo mira y no se lo ve,
su nombre es lo invisible.
Se lo escucha y no se lo oye,
su nombre es lo inaudible.
Se lo palpa y no se lo siente,
su nombre es lo impalpable.
Los tres son indescifrables,
se confunden en el uno.
En el uno,
lo superior no es absurdo,
lo inferior no es confuso.
Es un proceso interminable,
que no admite nombre,
que retorna al no-ser de las cosas.
Es la forma que no tiene forma,
la figura incorpórea.
Es imperceptible vaguedad.
Cuando se le sigue no se ve su parte trasera,
cuando se le sale al encuentro no se ve su cabeza.
Asiendo el Tao de hoy,
se domina la realidad presente.
Conocer el origen primero,
es la clave del Tao.

Capítulo XIII - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

lunes, 10 de enero de 2011

El favor es oprobioso, lleno de sobresaltos;
el honor es una gran desgracia, como el propio cuerpo.
¿Qué quiere decir el favor es oprobioso, lleno de sobresaltos?
El favor es algo que rebaja, si lo obtienes te sobresaltas,
esto es lo que quiere decir el favor es oprobioso, lleno de sobresaltos.
¿Qué quiere decir el honor es una gran desgracia, como el propio cuerpo?
La causa de que yo sufra grandes desgracias, es que yo poseo un cuerpo.
Si yo no tuviera cuerpo alguno, ¿qué desgracia podría sufrir?
A quien valora su propio cuerpo más que el mundo entero,
se le puede confiar el mundo;
a quien ama más su propio cuerpo que el mundo entero,
se le puede entregar el mundo.

Capítulo XII - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

miércoles, 5 de enero de 2011

Los cinco colores ciegan la vista del hombre,
galopadas y cacerías arrebatan su corazón.
Los objetos difíciles de conseguir
ponen al hombre en constante alerta.
Los cinco sabores destruyen el gusto del hombre,
las cinco notas musicales producen la sordera del hombre.
Por eso el gobierno del sabio se preocupa del vientre y no del ojo.
Rechaza lo uno y adopta lo otro.

Capítulo XI - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

martes, 4 de enero de 2011

Treinta radios convergen en el cubo de una rueda,
y es de su vacío (wu you) del que depende la utilidad del carro.
Modelando el barro se hacen las vasijas,
y es de su vacío del que depende la utilidad de las vasijas de barro.
Se horadan puertas y ventanas,
y es de su vacío del que depende la utilidad de la casa.
El ser (you) procura ganancia,el no-ser (wu) procura utilidad.

Capítulo X - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

domingo, 2 de enero de 2011

¿Puedes, portando sobre ti el alma corpórea (ying po), abrazar el uno y no abandonarlo?
¿Puedes concentrar el soplo vital hasta alcanzar la flexibilidad,como un niño de pecho?
¿Puedes purificar tu visión profunda,libre de todo defecto?
¿Eres capaz de amar al pueblo y dar vida al Estado, sin usar el conocimiento?
¿Puedes abrir y cerrar las puertas del cielo, desempeñando el papel de hembra?
¿Puedes penetrar con clara visión todas las cosas, sin usar el conocimiento?
Produce y alimenta, produce sin apropiarse,
hace crecer y no gobierna, así es la virtud misteriosa.

Capítulo IX - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

viernes, 31 de diciembre de 2010

Más vale renunciar, que mantener derecho el vaso lleno.
Una espada que se afila sin cesar, no conservará mucho tiempo su filo.
Una sala llena de oro y jade, no podrá ser guardada por nadie.
Quien se enorgullece de sus riquezas y honores, se atrae la desgracia.
Retirarse una vez realizada la obra, he ahí el Tao del cielo.

Capítulo VIII - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

jueves, 30 de diciembre de 2010

El hombre de bondad superior es como el agua.

El agua en su quietud favorece a todas las cosas,

ocupa el lugar despreciado por los hombres,

y así está cerca del Tao.

Su lugar es favorable; su corazón, sereno;

su don, del agrado del cielo; su palabra, leal;

su gobierno, en orden; en sus empresas, capaz;

sus movimientos, oportunos.

Sólo la falta de quietud impide la superación.

Capítulo VIII - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

martes, 2 de marzo de 2010

El hombre de bondad superior es como el agua.
El agua en su quietud favorece a todas las cosas,
ocupa el lugar despreciado por los hombres,
y así está cerca del Tao.
Su lugar es favorable;
su corazón, sereno;
su don, del agrado del cielo;
su palabra, leal;
su gobierno, en orden;
en sus empresas, capaz;
sus movimientos, oportunos.
Sólo la falta de quietud
impide la superación.

Capítulo VII - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

lunes, 15 de febrero de 2010

El cielo es perdurable;
la tierra, subsistente.
Cielo y tierra pueden perdurar,porque no se procuran la existencia,
así pueden vivir largamente.
Por eso el sabio situándose detrás se coloca delante;
desprendiéndose de su yo, conserva su yo.
¿No es acaso porque renuncia a su individualidad?
Así es como puede realizar su individualidad.

Capítulo VI - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

domingo, 3 de enero de 2010

Valle, espíritu, inmortal;
se llama la hembra misteriosa.
El umbral de la hembra misteriosa,
es la raíz del cielo y de la tierra.
Sin interrupción,
parece existir siempre,
su eficiencia nunca se agota.

Capítulo V - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

martes, 29 de diciembre de 2009

El cielo y la tierra no tienen benevolencia alguna,
todas las cosas son para ellos como perros de paja.
El sabio no tiene benevolencia alguna,
el pueblo es para él como perro de paja.
El espacio entre cielo y tierra,
¿no semeja acaso a un fuelle?
Vacío y no se agota;
cuanto más se mueve,
más sale de él.
Cuanto más cosas conocemos,
más pobres nos hacemos;
es mejor conservar el vacío interior.

Capítulo IV - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

viernes, 11 de diciembre de 2009

El Tao es vacío,
pero su eficiencia nunca se agota.
Es un abismo,
parece el origen de todas las cosas.
Embota los filos,
desenreda lo enmarañado,
atenúa los brillos,
iguala la suciedad.
Profundo, parece existir y al mismo tiempo no existir.
Yo no sé de quién es hijo,
se manifiesta como antepasado de dios.

Capítulo III - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

sábado, 28 de noviembre de 2009

Si no se eleva a los hombres de mérito,
no habrá disputas entre el pueblo.
Si no se valoran los objetos difíciles de conseguir,
no existirán ladrones en el pueblo.
Si no se deja ver lo que puede provocar el deseo,
no se producirán disturbios populares.
Por eso el gobierno del sabio es:
vaciar la mente del pueblo,
y llenar su estómago;
debilitar su ambición,
y fortalecer sus huesos.
Hacer siempre que el pueblo no tenga conocimientos, ni deseos.
Hacer que los inteligentes no se atrevan (a gobernar);
no actuar, en una palabra,y entonces reinará el orden universal.

Capítulo II - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Todo el mundo sabe considerar bello lo que es bello,
y así aparece lo feo.
Todos conocen lo que es bueno,a
sí es como aparece lo que no es bueno.
Ser (you) y no-ser (wu) se engendran mutuamente,
difícil y fácil se producen mutuamente,
largo y corto se forman mutuamente,
alto y bajo se completan mutuamente,
significado y palabra se armonizan mutuamente,
delante y detrás se siguen mutuamente,
es la ley de la naturaleza (chang).
Por eso el sabio permanece en la no-acción,
practica la enseñanza sin palabras.
Los seres se desarrollan por sí mismos, sin comienzo;
él actúa sin esperar nada,
cumple su obra y no reclama su mérito.
Precisamente porque no lo reclama,
su mérito nunca le abandona.

Capítulo I - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

viernes, 6 de noviembre de 2009

El Tao que puede expresarse con palabras,
no es el Tao permanente.
El nombre que puede ser nombrado,
no es el nombre permanente.
Lo que no tiene nombre (wu ming),
es el principio de todos los seres.
Lo que tiene nombre (you ming),
es la madre de todas las cosas.
La permanente ausencia de deseos (wu wu),
permite contemplar su esencia escondida;
la constante presencia del deseo (you wu),
lleva a contemplar sus manifestaciones.
Ambos (wu, you) tienen el mismo origen,
con nombres diferentes designan una misma realidad.
El profundo misterio,
es la llave de las transformaciones de los seres.

Los textos Mawangdui

Mawangdui es un yacimiento arqueológico chino situado en Wulibei, pocos kilómetros al este de Changsha, en la provincia de Hunan. Marcado por dos túmulos en forma de silla (mawang es una deformación de ma'an "silla"), el yacimiento fue excavado entre 1972 y 1974. Se descubrieron tres tumbas de la época de los Han Occidentales (~190-168 a. C.) y que contenían las momias del marqués de Dai, de su esposa (Momia Lady Dai) y de su hijo. El sitio fue excavado entre 1972 y 1974.
Cubiertas por entre 16 y 20 metros de tierra compacta, las tumbas estaban rodeadas de capas de carbón y arcilla blanca que mantuvieron un grado de humedad constante, asegurando una preservación sorprendente en tan largo espacio de tiempo de objetos de madera lacada y de piezas de seda. Entre estas últimas, vestidos, una banda funeraria pintada y numerosos rollos manuscritos (boshu) relacionados en su mayor parte con la corriente taoísta, entre ellos los documentos conocidos más antiguos sobre medicina china así como dos ejemplares del Daodejing, el Yijing y muchos textos sobre matemática, cartografía, estrategia militar, música, arquería, escritura, etc.
Los manuscritos fueron datados como del 168 A.C., algunos de ellos sólo eran conocidos anteriormente por sus títulos. Hay comentarios antes desconocidos sobre el I Ching atribuídos a Confucio.
En general siguen la secuencia de las versiones pasadas en copia de generación en generación. Sin embargo, difieren de los textos antes conocidos en algunos aspectos importantes.
Los caracteres encontrados en los rollos de seda son en muchos casos fragmentos de los usados en versiones posteriores tradicionales. Muchos caracteres chinos se forman por combinaciones de dos caracteres más simples: uno indica la categoría de significado general y el otro da una indicación de la pronunciación. Donde los textos tradicionales tienen ambos componentes, éstos suelen dar sólo la mitad fonética del carácter. Existen varias hipótesis para explicar este hecho:
-El copista puede haber sido simplemente demasiado indolente para escribir la forma completa.
-Tal vez el más temprano de los dos textos de seda (o aquél del que fuera copiado) fuera el resultado de haber sido escrito por dictado del modo más rápido en que se pudiera escribir. El escriba dibujó la parte de cada carácter que indica la pronunciación con la idea de poder reescribirlo después apropiadamente.
-Podría tener que ver con más de un significado para un mismo carácter, que al momento no requerían aclaración.
-O podría tratarse de una jerga, como se encuentra por ejemplo en partituras de música china antigua.
Adicionalmente a los caracteres parciales, en ambas sedas se usa a veces caracteres diferentes a las versiones tradicionales. Esto aporta nuevas interpretaciones posibles sobre el sentido original del texto.
Hay quienes creen ver en los textos Mawangdui el verdadero Tao Te King, y opinan que lo que nos ha llegado a través de las generaciones estaría equivocado en los puntos en los cuales difiere de aquéllos.
Otros puntualizan que las sedas no contienen textos particularmente buenos, en sentido de que no siempre se puede encontrarles sentido salvo teniendo acceso a lo escrito con sus caracteres completos. Agregan que Wang Bi y otros estudiosos tempranos que editaron los escritos que han llegado hasta nosotros por tradición, tuvieron acceso a muchas versiones y por lo tanto pudieron corregir numerosos errores por comparación entre ellas.
En su mayor parte ambos textos son concordantes. Ocasionalmente, dos versiones escriben homónimos con significados totalmente distintos en algún punto de un capítulo. En esos casos, se puede recurrir a una seda que nos da un tercer carácter con una diferente pronunciación pero que sea sinónimo de uno de los dos anteriores.
En años recientes, varios estudiosos han hecho nuevas traducciones del Tao Te King basadas en los textos de seda casi exclusivamente. Entre ellos, D. C. Lau y Robert Henricks, cuya traducción compara las versiones tradicionales con la encontrada en las tumbas.

(texto traducido de la entrada en inglés de wikipedia)

Esta introducción, que seguirá en entregas posteriores, sirve para anunciar el inicio de la publicación de dos nuevas versiones en castellano: la de Juan Ignacio Preciado, de 1978, realizada sobre los textos Mawangdui, y la de Carmelo Elorduy, realizada sobre el texto chino de Wang Bi, además de la de Alfonso Colodrón.