Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching

Capítulo XII - A. Colodrón

domingo, 9 de enero de 2011

Los cinco colores ciegan el ojo.
Las cinco notas ensordecen el oído.
Los cinco sabores empalagan el paladar.
La carrera y la caza enloquecen la mente.
Los objetos preciosos tientan al hombre a hacer el mal.
Por eso, el Sabio cuida del vientre, y no del ojo.
Prefiere lo que está dentro a lo que está afuera.

Capítulo XII- C. Elorduy (s/texto de Wang Bi)

viernes, 7 de enero de 2011

Los cinco colores ciegan la vista.
Los cinco sonidos ensordecen los oídos.
Los cinco sabores estragan el gusto.
Las carreras y la caza enloquecen los corazones.
Los objetos costosos pierden al hombre.
En consecuencia, el sabio atiende a su estómago, no a sus ojos.
Deja aquello y toma esto.

Capítulo XI - A. Colodrón

jueves, 6 de enero de 2011

Treinta radios convergen en un solo centro;

del agujero del centro depende el uso del carro.

Hacemos una vasija de un trozo de arcilla;

es el espacio vacío de su interior el que le da su utilidad.

Construimos puertas y ventanas para una habitación;

pero son estos espacios vacíos los que la hacen habitable.

Así, mientras que lo tangible tiene ventajas,

es lo intangible de donde proviene lo útil.

Capítulo XI- C. Elorduy (s/texto de Wang Bi)

miércoles, 5 de enero de 2011

El vacío es más útil que lo sólido

Treinta radios hacen el cubo de una rueda.
Pero lo útil para el carro es su nada (el vacío de su hueco).
Con arcilla se fabrican las vasijas, pero en ellas lo útiles es la nada [de su oquedad];
Se agujerean puertas y ventanas en la casa, y la nada de ellas es lo más útil.
Así pues, en el ser está el interés.
Pero en el no ser está la utilidad.

Capítulo XII - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

Los cinco colores ciegan la vista del hombre,
galopadas y cacerías arrebatan su corazón.
Los objetos difíciles de conseguir
ponen al hombre en constante alerta.
Los cinco sabores destruyen el gusto del hombre,
las cinco notas musicales producen la sordera del hombre.
Por eso el gobierno del sabio se preocupa del vientre y no del ojo.
Rechaza lo uno y adopta lo otro.

Capítulo XI - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

martes, 4 de enero de 2011

Treinta radios convergen en el cubo de una rueda,
y es de su vacío (wu you) del que depende la utilidad del carro.
Modelando el barro se hacen las vasijas,
y es de su vacío del que depende la utilidad de las vasijas de barro.
Se horadan puertas y ventanas,
y es de su vacío del que depende la utilidad de la casa.
El ser (you) procura ganancia,el no-ser (wu) procura utilidad.

Capítulo X - A. Colodrón

lunes, 3 de enero de 2011

Al mantener el espíritu y el aliento vital unidos,
¿puedes conservar su perfecta armonía?
cuando unificas tu energía vital para alcanzar la flexiblidad,
¿has alcanzado el estado de un recién nacido?
Cuando purificas e iluminas tu visión interior,
¿la has limpiado de toda impureza?
Cuando amas a la gente y gobiernas tu estado,
¿eres capaz de administrar con inteligencia?
Al abrir y cerrar la puerta del cielo
¿puedes emplear tu parte femenina?
Iluminado y en posesión de amplia y penetrante visión,
¿puedes permanecer a la vez en un no-hacer desapegado?
¡Engendra a tu gente!
¡Alimenta a tu gente!
¡Engendra a tu gente sin reclamarla como tuya!
¡Haz tu trabajo sin acumular nada por ello!
¡Sé un líder, pero no un carnicero!
A esto se llama la Virtud escondida.

Capítulo XXVII - U. K. LeGuin

Habilidad

Los buenos caminantes no dejan rastro.
Los buenos habladores no tartamudean.
Los buenos contables no suman con los dedos.
La mejor puerta es la que está abierta y sin cerrojo.
El mejor nudo no es el de una cuerda y no puede desatarse.

Así, las almas sabias saben cómo cuidar de la gente
sin dar la espalda a nadie.
Saben cuidar las cosas,
sin dar la espalda a nada.
Aquí hay una luz escondida.

La buena gente enseña a la que todavía no lo es;
los menos buenos son obra de los buenos.
Cualquiera que no respete a un maestro
o no se ocupe de un estudiante
puede ser listo, pero está perdido.
Aquí hay un profundo misterio.

nota: la luz oculta y el profundo misterio parecen ser señales que dicen “pensad en esto”, en el cuidado por lo que no parece importante. En el cuidado paternal de un maestro por el estudiante gris, en el respeto de una sociedad hacia las madres, los maestros y demás personas oscuras que educan, hay naturalmente una iluminación y un misterio profundamente humano. Una vez reemplazado el instinto por el lenguaje, la sociedad y la cultura, somos la única especie que depende de la enseñanza y el aprendizaje. Sin ellos no somos humanos. En ellos está el auténtico poder. ¿Pero son ellos ocupación de ricos y poderosos?

Comentario

Los primeros dos versos de la tercera estrofa dicen que los no buenos son el t’zu: “el capital” (Carus), “el impuesto” (Feng-English), “las existencias” (Waley) o “la materia prima” (Henricks) de los buenos. Lafargue traduce “los que destacan menos son material para los excelentes”, y Gibas-Cheng ofrecen “los mediocres poseen el potencial de ser buenos”. Estas dos últimas interpretaciones han sido las más útiles para mí. Y por eso llamo a esas posibilidades, a esa materia prima “estudiante”: alguien que aprende a ser mejor o a conocer más.
Los últimos versos de las estrofas segunda y tercera aparecen traducidos de maneras diversas y extravagantes; mi elección de “luz escondida” y “profundo misterio” se justifican si, como me parece, Lao Tse apunta a que sus afirmaciones aparentemente sencillas presentan consecuencias complejas y necesitan reflexión. Naturalmente, esto mismo vale para todo el libro.

Capítulo X- C. Elorduy (s/texto de Wang Bi)

domingo, 2 de enero de 2011

La Virtud Arcana

Mantener unidos el cuerpo y el alma y lograr que no se disocien.
Practicar la aireación, hasta hacerse tan flexible que pueda igualar a un niño de pecho.
Eliminar contemplaciones abstrusas, hasta poder evitar el vicio[?].
Poder amar al pueblo y gobernar el Estado, sin actuar [sin intervenir].
Poder afrontar, sin afeminarse [amilanarse], el abrirse y cerrarse de las puertas del Cielo.
Poder ignorarse, siendo clarividente y conociéndolo todo.
Engendrar y criar, engendrar sin adueñarse, hacer y no apoyarse en su obra,
ser superior y no dominar, es lo que se llama la virtud arcana.

Capítulo X - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

¿Puedes, portando sobre ti el alma corpórea (ying po), abrazar el uno y no abandonarlo?
¿Puedes concentrar el soplo vital hasta alcanzar la flexibilidad,como un niño de pecho?
¿Puedes purificar tu visión profunda,libre de todo defecto?
¿Eres capaz de amar al pueblo y dar vida al Estado, sin usar el conocimiento?
¿Puedes abrir y cerrar las puertas del cielo, desempeñando el papel de hembra?
¿Puedes penetrar con clara visión todas las cosas, sin usar el conocimiento?
Produce y alimenta, produce sin apropiarse,
hace crecer y no gobierna, así es la virtud misteriosa.

Capítulo IX - A. Colodrón

sábado, 1 de enero de 2011

Para mantenerse en la plenitud, ¡cuánto mejor detenerse a tiempo!
Si continúas afilando y usando la espada, no durará mucho tiempo su filo.
Si llenas tu casa de oro y jade, no podrás protegerla continuamente.
Si acumular riquezas y honores, sólo cosecharás calamidades.
Esta es la Ley del Cielo:¡Retírate una vez realizada tu labor!

Capítulo VIII - A. Colodrón

La forma suprema de bondad es como el agua.
El agua sabe cómo beneficiar a todas las cosas sin combatir con ninguna.
Va a los lugares que todos desprecian.
Por ello, está cerca del Tao.
Al escoger tu morada, has de saber cómo no apartarte de la tierra.
Al cultivar tu mente, has de saber cómo bucear en las profundidades ocultas.
Al tratar con los demás, has de saber se amable y bondadoso.
Al hablar, has de saber medir tus palabras.
Al gobernar, has de saber cómo mantener el orden.
Al administrar, has de saber ser eficaz.
Cuando actúes, has de saber escoger el momento oportuno.
Si no luchas contra nadie, estarás libre de todo reproche.

Capítulo IX - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

viernes, 31 de diciembre de 2010

Más vale renunciar, que mantener derecho el vaso lleno.
Una espada que se afila sin cesar, no conservará mucho tiempo su filo.
Una sala llena de oro y jade, no podrá ser guardada por nadie.
Quien se enorgullece de sus riquezas y honores, se atrae la desgracia.
Retirarse una vez realizada la obra, he ahí el Tao del cielo.

Capítulo IX- C. Elorduy (s/texto de Wang Bi)

Mesura, sobriedad y Modestia

Más vale no llenar las cosas demasiado.
El filo, demasiado afilado, no ofrece garantía para mucho tiempo.
No se guarda bien un salón lleno de ricos metales y piedras preciosas.
El rico, si es soberbio, hereda su ruina.
Retirarse, acabada la obra y conseguido el renombre, es camino (sabiduría del Cielo)

Capítulo VIII - J. I. Preciado (texto Mawangdui)

jueves, 30 de diciembre de 2010

El hombre de bondad superior es como el agua.

El agua en su quietud favorece a todas las cosas,

ocupa el lugar despreciado por los hombres,

y así está cerca del Tao.

Su lugar es favorable; su corazón, sereno;

su don, del agrado del cielo; su palabra, leal;

su gobierno, en orden; en sus empresas, capaz;

sus movimientos, oportunos.

Sólo la falta de quietud impide la superación.

Capítulo VIII- C. Elorduy (s/texto de Wang Bi)

Estar cerca del Tao

La Bondad Suprema es como el agua.
El agua es buena y útil a los diez mil seres.
No porfía con ninguno.
Está en el lugar que todos los demás aborrecen [lugar bajo].
Así, el que está cerca del Tao mora en la Bondad.
Su corazón ama la profundidad y la caridad.
Sus palabras aman la sinceridad. Su gobierno ama el orden.
Su trabajo ama la competencia. Su actuación ama la oportunidad.
Nada se tiene contra él, porque él con nadie riñe.

Capítulo XXVIII - R. Wilhelm

domingo, 26 de diciembre de 2010

Quien conoce su virilidad
y conserva su feminidad
es como el desfiladero del mundo.
No pierde la VIDA eterna,
y se convierte de nuevo en niño.
Quien conoce su pureza
y conserva su debilidad,
es un modelo para el mundo.
No pierde la VIDA eterna,
y retorna a lo que aún no es.
Quien conoce la dignidad
y conserva la humildad,
es el Valle del mundo.
Se conforma con la VIDA eterna,
y vuelve a la simplicidad.
Cuando se pierde la simplicidad,
aparecen la personas “útiles”.
El Sabio que la practica,
ejerce autoridad sobre los funcionarios.
una organización excelente no precisa podas.

Comentario
Este capítulo se compone de tres estrofas simétricamente articuladas que forman cada una un conjunto separado. La mención final de la simplicidad provocó que se añadieran varios aforismos que se salen del contexto. Quizá se trate de elementos dispersos, originarios del cap. 37.
El “no-comienzo” de la segunda estrofa (Wu Ki) es el estado anterior al comienzo original (Tai Ki), es decir la amalgama de los opuestos.
Para el “Valle del Mundo”, cf. nota del cap. 6.

Capítulo XXVII - R. Wilhelm

sábado, 25 de diciembre de 2010

El buen caminante no deja huella.
El buen orador no necesita desmentir.
El que sabe calcular no necesita ábaco.
Quien sabe cerrar no precisa candado ni llaves,
y sin embargo, nadie puede abrir lo que él cierra.
Quien sabe atar no precisa cuerdas ni lazos,
y sin embargo, nadie puede desatar lo que ata.
El Sabio siempre conoce
el modo de salvar a las personas;
por eso, para él, no existen hombres reprobables.
Siempre sabe cómo salvar las cosas;
por eso, no hay cosas viles para él.
A esto se llama lucidez innata.
Así, los hombres buenos
son los maestros de los menos buenos,
y éstos, la materia de aquéllos.
Quien no estima a sus maestros,
así como quien no ama la materia de que dispone,
yerra gravemente, por mucho que sepa.
Éste es el gran secreto.

Comentario

También éste capítulo empieza por una serie de refranes proverbiales.
Las 1as. cuatro líneas de la adaptación, que hoy encontramos en todas las ediciones, sólo se hallan, según una nota de un editor del comentario de Wang Pi, en la obra de Ho Shang Gung, sin que aparecieran en las ediciones antiguas.
No pocos consideran como deberes recíprocos la alta estima del maestro y el amor hacia aquéllos que constituyen el objeto de la educación. Esta interpretación, no obstante, no tiene mucho sentido. Más vale suponer que el Sabio ama a todo el mundo, tanto a los que dio el papel de maestros como a aquéllos que les confió y constituyen la materia modelable. Es la única interpretación que da un significado coherente a las frases finales.

Capítulo XXVIII- S. Mitchell

jueves, 23 de diciembre de 2010

Conoce lo masculino,
mas permanece en lo femenino:
acoge al mundo en tus manos.
Si acoges al mundo,
el Tao nunca te abandonará
y serás como un recién nacido.

Conoce lo blanco,
mas permanece en lo negro:
sé un modelo para el mundo.
Si eres un modelo para el mundo,
el Tao será fuerte en tu interior
y no habrá nada que no puedas hacer.

Conoce lo personal,
mas permanece en lo impersonal:
acepta el mundo tal cual es.
Si aceptas al mundo,
el Tao cobrará luz en tu interior
y retornarás a tu ser primigenio.

El mundo es formado a partir del vacío,
como los utensilios lo son a partir de un tronco.
El Maestro conoce los utensilios,
mas permanece en el tronco:
así puede usar de todo.

Capítulo XXVII - Gómez, Álvarez, García Noblejas

domingo, 5 de diciembre de 2010

El buen caminante no deja huellas.
El buen orador no comete errores.
Quien sabe calcular no necesita ábaco.
El que sabe cerrar no hace uso de candado ni llave,
y sin embargo, nadie puede abrir lo que ha cerrado.
El que sabe atar no precisa cuerdas ni nudos
y sin embargo, es imposible desatar lo que ha atado.

El sabio siempre sabe cómo salvar a las personas,
por eso para él no existen hombres reprobables.
Sabe cuidar de todas las cosas,
por eso no desecha nada.
Diríase que sigue su propio entendimiento.

¿Qué es un hombre bueno?
Es un maestro incapaz de enseñar.
¿Qué es un hombre no bueno?
Es la materia de un hombre bueno.
Quien no aprecia a su maestro,
quien no ama a su materia,
aunque cumpla sus funciones perderá el tiempo.
Ésa es la clave del misterio.