Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching

Capítulo IV

jueves, 26 de abril de 2007

El Tao es un espacio vacío,
pero su contenido nunca se agota.
Insondable, parece ser el origen de todos los seres.
Suaviza las aristas afiladas,
deshace los enredos,
armoniza las luces,
une al mundo en un todo.
Está en la profundidad,
pero nunca ausente.
No sé quién lo engendró,
parece anterior a la Naturaleza.

4 comentarios:

Oscar Oubel dijo...

Giramos en torno al vacío.
La psicología no puede definir el deseo, ni la matemática el punto, ni la música el sonido.
Todo gira en torno a aquello que no puede definirse, que no puede ser representado.

Osco.

ani. dijo...

Bienvenido, Osco.
Creo que todo en el Tao gira alrededor del vacío que engendra lo lleno, que engendra el vacío que engendra lo lleno... En realidad, como está dicho en otros capítulos, cada cosa se define por su complemento, aunque no se la pueda "representar"

r.- el corre ambulancias dijo...

sabes las horas de aikido qeu me llevo entender "el ser sin serlo"

hace unos 8 años qeu practico, y aunque no soy el alumno regular que fui, siempre pienso y me muevo como aikodoka

ani. dijo...

lo mío, raúl, es sólo filosofía casera, pero pasadas ciertas cosas en la vida uno comienza a comprender. esto es lo que me ha traído hasta donde hoy me encuentro.