Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching

Capítulo XXII - J. Cruz

jueves, 27 de noviembre de 2008

Si te doblas, te conservarás entero.
Si eres flexible, te mantendrás recto.
Si estás vacío, permanecerás lleno.
Consúmete, y serás renovado.

Al que menos tenga, más se le dará.
Al que más tenga, más le será quitado.
Por eso el sabio está consigo mismo
y se vuelve arquetipo del mundo.

No se exhibe, luego resplandece.
No se celebra, luego es advertido.
No se alaba, luego es alabado.
No se vanagloria, luego es insigne.
Y porque no lucha, nadie en el mundo puede luchar contra él.

“Si eres humilde, te conservarás entero”
dice un antiguo proverbio.
¿Quién es capaz de considerar vanas estas palabras?
En verdad, el humilde conservará su entereza.


Nota: el proverbio se inspira en el I Ching: “El gusano se dobla para extenderse. Los dragones y las serpientes hibernan enrollándose para conservarse (en vida)”. La idea de integración del ser humano se relaciona aquí con la capacidad de concentración en la interioridad para desplegarse en plenitud.

Comentario (resumen)

El humilde se distancia del ostentoso, a éste sólo le interesa mostrarse y sobresalir, pues cree ser superior. Lo vemos alabándose a sí mismo y exhibiéndose a los gritos; a pesar de que su prójimo no le interesa, depende de él, su fama no es nada si carece de la aprobación del otro. Ahora bien, para poder ostentar hay que tener con qué, y esa sed genera codicia y dependencia, lo que cierra el círculo.
Querer abarcar todo es alejarse del equilibrio. A diferencia de esto, el modelo taoísta busca la superación sin caer en el exceso, disfrutar de los logros humildemente. Avanzar disfrutando cada instante. No luchar, sino fluir al ritmo de la vida.
Podemos poseer riqueza pero mantenernos en la desdicha de la dependencia y la codicia, y será ella la que nos posea; el humilde evita la codicia y se mantiene entero.

0 comentarios: