Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching

Capítulo XIII- C. Elorduy (s/texto de Wang Bi)

jueves, 10 de febrero de 2011

La causa de nuestra miseria es nuestra persona

El favor y el menosprecio son inquietud.
La estima y la miseria están en la propia persona.
¿Por qué digo que el favor y el menosprecio son inquietud?
El favor nos levanta, el menosprecio nos abate.
Conseguirlo es inquietud.
El favor y menosprecio son inquietud.
¿Por qué se dice que la estima y la miseria están en la propia persona?
Porque la causa de nuestra gran miseria es nuestra persona.
¿Qué calamidad nos podría alcanzar, si no fuera por esta persona que tenemos?
Así pues, aquel que estime el mundo como a su propia persona será idóneo para recibir el gobierno del mundo.
Al que ama al mundo como a su propia persona se le podrá confiar el mundo.

3 comentarios:

El Mostro dijo...

"Así pues, aquel que estime el mundo como a su propia persona será idóneo para recibir el gobierno del mundo.
Al que ama al mundo como a su propia persona se le podrá confiar el mundo." ¡Excelente!

Epimeteo dijo...

"La causa de nuestra miseria es nuestra propia persona"

Creo que lo se muy bien, somos los únicos que podemos abatirnos y a la vez levantarnos, el resto de las personas solo ayudan a hacernos caer con más velocidad o que la cuesta sea más agradable de subir, es parte de nuestro destino, el tiempo tiene todas las respuestas.

Estoy muy alegre de encontrarte aún por estos lados Ani y que sigas enseñando el Tao Te King. Hace un tiempo, un tiempo muy oscuro, fuiste una gran consejera. Hoy me alegra tanto encontrarte

Seguiré pasando.

Saludos

Lord Azazel

ani. dijo...

Cómo estás, Mostro? Ya no doy vueltas por acá, solamente publico aquí cuando puedo; me están tocando tiempos algo complicados. Espero que estés bien, saludos!

Epimeteo... más que enseñarlo, el Tao me enseña, cuando estoy preparada para aprender algo. Por eso sigo y sigo, con interrupciones y todo, siempre vuelvo.
Me alegró saber que te acordás bien de mí :)
Te deseo lo mejor!