Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching

Capítulo III

miércoles, 4 de abril de 2007

No favoreciendo a los mejores,
se evita la discordia en el seno del pueblo.
No apreciando el lujo,
se evita que el pueblo robe.
No exhibiendo nada que incite a la codicia,
se evita la confusión en el corazón del pueblo.
Así gobierna el Sabio.
Vacía los corazones y llena los vientres,
debilita las ambiciones y fortalece los huesos,
procura que el pueblo no tenga conocimientos ni deseos,
y cuida que los instruídos no osen actuar.
Practica el No-hacer
y así todo se arregla.

Comentario

El corazón es la sede del deseo dirigido hacia las cosas exteriores, ajenas a la propia persona. En la enumeración china de los cinco sentidos, el “corazón” representa la capacidad de palpar, la “sensibilidad”. Si el corazón está vacío, el ser humano no está ligado a lo exterior por los lazos de la codicia. El cuerpo y los huesos son términos figurados que representan la base natural de la existencia humana. Hay que satisfacer las necesidades de ésta para evitar que despierte el deseo provocado por la insatisfacción, que luego se extiende, naturalmente, a otras cosas. El conocimiento en el sentido de acumular saberes externos es igualmente nocivo.

1 comentarios:

Carlos dijo...
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