Algunas de las múltiples versiones de este texto.
Un espacio para la búsqueda de la sabiduría perenne; un lugar de reflexión para mí y todos quienes lleguen aquí como una posta en su camino personal.


Preguntó el príncipe: ¿Habrá en el futuro, quien pueda aprender y seguir los preceptos del Tao de vida que usted ha escrito en estos pergaminos de bambú?
Contestó el maestro: Por favor, amable príncipe, no te preocupes por eso.
Muchas, muchísimas generaciones después, si aún existen buscadores del Tao, hallarán estas enseñanzas.
Hua Hu Ching

Capítulo XX - A. Waley

lunes, 9 de junio de 2008

Proscribe el aprender, y no habrá más pesar.
Entre wei y o
¿cuál es después de todo la diferencia?
¿Puede compararse la diferencia entre bueno y malo?
¡El dicho “lo que otros evitan, yo también deberé evitar”
cuán falso y superficial es!
Todos los hombres, en verdad, están enguirnaldados en sonrisas,
como si estuvieran de fiesta después del Gran Sacrificio,
como si subieran al Carnaval de Primavera.
Yo solo estoy inerte, como un niño que aún no recibió el signo;
como un infante que aún no sonrió.
Caigo y voy a la deriva, como si no perteneciera a ninguna parte.
Todos los hombres tienen bastante y ahorran;
yo solo parezco haber perdido todo.
La mía es en verdad la mente de un idiota,
tan torpe soy.
El mundo está lleno de gente que brilla;
yo solo estoy umbrío.
Ellos parecen vivaces y seguros de sí;
yo solo, deprimido.
Yo parezco inestable como el océano;
soplado a la deriva, jamás llevado a un alto.
Todos los hombres pueden ser puestos en algún uso;
yo solo soy intratable y aburrido.
Pero donde soy más diferente de los hombres
Es en que no aprecio el sustento que no provenga del seno de la Madre.

notas: “aprender” significa en particular aprender las “3300 reglas de urbanidad”. Wei y O eran las palabras formales e informales equivalentes a “sí”, cada una apropiada para diferentes ocasiones.
Bueno y malo en el sentido taoísta, semejante al Camino o diferente del Camino. Esto conduce a la descripción del gran abismo que separa al taoísta de los demás hombres.
Un niño “da signo” estirando su mano hacia algún objeto. Este es un importante agüero concerniente a su futuro.
La Madre alude al Camino. La imagen puede igualmente ser la de un niño en el vientre, “alimentándose de la madre”.

Comentario

El dicho “lo que los otros evitan, yo también deberé evitar” se refiere a mantener los mismos tabúes, las invalidaciones rituales, etc. como la gente con la que uno de halla en contacto. Así, Confucio (Analectas, VII,9), si se encontraba comiendo junto a alguien que estaba ayunando, se imponía las mismas abstenciones requeridas al ayunante. Por supuesto, a la inversa, es de mal agüero llorar cuando otros se regocijan. Pero el taoísta, que es la antítesis de otros hombres, no puede obedecer estas reglas.

1 comentarios:

Buda de nieve dijo...

¡Aaay las reglas..!